Jornada 03 Días del futuro, pasado (71)


30 de marzo de 2010 (2 de 2)

Pero formando pequeños grupos no veo un camino fácil dado que aunque corra tendré a esas cosas rodeándome por todas partes. Y si me pongo a disparar llamaré todavía más la atención.

He pensado en acabar con ellos disparando desde la azotea del edificio pero eso volvería a ser un problema dado que sí, mataría una docena, pero seguramente llamaría la atención de un centenar de las calles de alrededor y pronto la calle estaría más invadida todavía.

Así que creo que me quedaré en casa calentito, bien alimentado y revisitando mis series de televisión, mis películas y mis tebeos, que tengo para varios años. Y esperaré a que otro resuelva el problema. Que al fin y al cabo quiero vivir para contarlo.

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Jornada 03 Días del futuro, pasado (70)


30 de marzo de 2010 (1 de 2)

Hoy he subido hasta la azotea del edificio, en parte para probar el sistema de escalada. Lo cierto es que da algo de vértigo y seguramente no podría haberlo conseguido sino hubiera estado entrenando todo el mes. Acabé con los brazos y las piernas casi dormidos.

La vista de la calle no es alentadora. Hay zombis por todas partes. No son demasiados individualmente pero hay un par en una esquina, cuatro patrullando un cruce, tres en otra esquina. No forman grupos numerosos y están desperdigados por las calles lo que es un grave problema.

Si todos estuvieran juntos podría ganarles por velocidad, o llamar su atención y atraerles a otro sitio.

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Jornada 03 Días del futuro, pasado (69)


28 de marzo de 2010.

Ya casi he terminado con las cavidades en la fachada. Las he acabado haciendo para todo el edificio de manera que puedo acceder a la azotea o al tejado del garaje según me convenga. Algún vecino se asomó cuando comencé a hacer ruido. Bueno, más bien cuando le desperté de su siesta y se puso a quejarse. Fue un diálogo interesante dado que al parecer no recordaba en aquel momento que, tal y como venía haciendo hasta aquel momento, debía quedarse en silencio haciéndose el ‘zombi’. Así que cuando comenzó a quejarse le respondí con un “Hombre, me alegro que esté vivo vecino, ¿todo bien?”

El hombre se cabreó todavía más y amenazó con sacar la escopeta si seguía burlándome de él. En serio, estando colgado de la fachada, ¿cómo podía pensar que estaba bromeando? En fin, que hay gente que tiene muy mal despertar. Y después de eso no volvió a dar señales de vida.

He hecho un par de pruebas y creo que le he cogido la mecánica al sistema. Además he estado probando un sistema para esconder las cuerdas mientras no las tenga que usar y así la gente se lo pensará dos veces si quiere escalar la fachada.

Ahora sólo quedar preparar el viaje y decidir qué me llevo y qué dejo y diseñar un primer plan de acción.

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Jornada 03 Días del futuro, pasado (68)


16 de marzo de 2010.

He comenzado la construcción de los escalones en la pared. La cosa ha ido lenta al principio porque no tenía mucha confianza en nada: el tiempo estaba tonto, no tenía claro si las cuerdas aguantarían, o si las herramientas servirían, o si podría excavar en la pared para hacer agujeros.

Mientras hacía el primer escalón se me ha ocurrido que a lo mejor tampoco necesitaría hacer cosas muy anchas como tenía pensado al principio. Simplemente podría hacer agujeros en los que cupieran mis manos emulando lo que se usa en los muros de escalada de práctica. Los podría asegurar con cemento para que aguantaran más y no se deshiciera en mis manos y usar guantes en combinación con las cuerdas de seguridad. Creo que sería más rápido dado que podría emplear más fácilmente pies y manos y los podría hacer escalonados de cuatro en cuatro de izquierda a derecha. Seguramente sería más rápido y seguro.

Y si veo que no acaba de funcionar, siempre puedo volver al plan original dado que sólo tendría que ampliar las cavidades. Además, creo que así no castigaré tanto la fachada.

Claro que, ahora que lo pienso, todo este invento puede ser un arma de doble filo, no porque lo puedan usar los zombis para colarse en mi piso sino porque alguien, y estoy pensando en gente con malas intenciones, podría usar este invento para colarse en casas ajenas y tratar de robar armas, munición o provisiones. Que no sería la primera vez que pasara algo así.

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Jornada 03 Días del futuro, pasado (67)


12 de marzo de 2010 (2 de 2)

Si tuviera un compañero de viaje podríamos atraer a esas cosas a otra parte de la calle y correr por nuestras vidas pero estando solo la cosa es más complicada.

Y pensar que la cosa podría haber sido más sencilla hace una década o así. Resulta que antes de que soterraran las vías, éstas iban por el mismo sitio pero por la superficie, y estaban protegidas por unos muros de metro y medio y verjas justo encima. Por lo que solo hubiera tenido que saltar el muro y luego caminar tranquilamente por las vías sin problemas. Pero no, tenían que enterrar las vías para hacer el maldito parque en el lugar donde éstas estaban antes situadas, y ahora todo es más complicado. Si al menos funcionara Internet.

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Jornada 03 Días del futuro, pasado (66)


12 de marzo de 2010 (1 de 2)

Estos dos días no he podido trabajar nada, ha estado todo el día chispeando y el viento tampoco aconsejaba quedarse colgado de una cuerda mal sujetada. Así que me he dedicado a revisar mi plan.

He recordado que las estaciones tienen el acceso bloqueado a los andenes por los tornos para que no se cuele gente sin pagar por lo que es posible que los zombis no hayan invadido las vías por no poder pasar al otro lado. Además, por lo que sé de los zombis si no hay nada que les atraiga no se molestan en ir en ciertas direcciones después de un par de intentos. Así que si nada les ha atraído a las andanas los tornos estarán en su sitio y habrán impedido a los zombis despistados acceder a las vías. Por lo que el camino podría ser seguro.

Pero ahora el problema sería llegar hasta ahí dado que tengo que atravesar dos calles que la última vez que miré estaban llenas de zombis.

Jornada 03 Días del futuro, pasado (65)


10 de marzo de 2010 (2 de 2)

También tendría que pensar en algún modo de protegerlo para que no entren bichos.

Pero cada vez que pienso más en el asunto, lo de dejar el piso, me gusta menos la idea. Pueden salir tantas cosas mal mientras los zombis estén por las calles y estoy solo por lo que nadie podría ayudarme.

El otro problema es que no sé el estado de la estación que hay cerca de mi casa. Si está infestada de no-muertos no lo sabré hasta que baje, y en ese momento no habrá marcha atrás. Bueno, lo seguiré pensando mientras construyo los escalones.