Jornada 01 Destino final (21)


M de Mateo, Pereira

Ibáñez le miró y puso un gesto de disgusto.

-Un negro, ¿se puede saber qué es todo esto? ¿Alguien ha abierto las puertas de África y les ha dejado salir? Seguro que todo lo que está pasando es culpa tuya o de algún amigo tuyo.

Mateo se mordió la lengua y se quedó en silencio. Ya había escuchado esas mismas acusaciones no hacía demasiado en la finca en la que vivía. Todavía no sabía cómo había conseguido salir vivo de aquello. Y ahora ahí estaba, rodeado de gente con el gatillo fácil y que deseaban culpar a alguien de sus males. Maldito el día en que había fichado para jugar por el Real Mallorca.

-A ver qué tienes que decir –dijo Ibáñez moviendo la pistola de forma impaciente.