Jornada 01 Destino final (10)


-Bueno, si nos están vigilando ahora les será más complicado saber qué estamos diciendo –señaló Vázquez dándole una calada a su cigarrillo- La situación es complicada. ¿Ha pensado en alguna manera de salir de ella? ¿Ha hablado con los demás?

-Después de los incidentes del castillo los periodistas parecen haber entrado en razón y están de acuerdo en ocultar su profesión y no mostrarse hostiles. A ver cuánto dura su decisión dado que seguro que a alguno se le acaba la paciencia e invoca su derecho a informar y tal. Al menos el futbolista estará calladito.

-¿El futbolista? –Preguntó Vázquez con curiosidad.

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Jornada 01 Destino final (9)


Afortunadamente la cocina del cuartel les había guardado el rancho y se lo enviaron para que pudieran cenar antes de irse a dormir.

Vázquez durmió como un angelito sin preocuparse de las miradas recelosas que los civiles le habían lanzado al verlo entrar en su pabellón. Sabía que eran inofensivos y no eran tan estúpidos como para provocar un incidente con el que los militares pudieran justificar una acción más dura y mortal.

El desayuno transcurrió plácidamente. Se había sentado en la misma mesa que el comisario y había estado intercambiando anécdotas de todo tipo. Cuando finalizaron le ofreció un cigarrillo y salieron a caminar por el patio.

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Jornada 01 Destino final (8)


-Calle, calle, que si mi mujer le escuchara le daría la razón –dijo finalmente tratando de romper el hielo y mostrarse amistoso. Al fin y al cabo era cierto que Vázquez había arriesgado su vida para salvar la de los supervivientes y le había contado en confidencia lo que había pasado con su inspector de policía.

-Bueno, mejor le dejo organizando a sus supervivientes mientras yo pongo orden en la tropa. Creo que una proporción dos supervivientes un militar ayudará a suavizar las cosas algo.

El comisario asintió y se separaron cada uno yendo a dar instrucciones a los grupos para organizarse.

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Jornada 01 Destino final (7)


-Señáleles que no estamos armados salvo con nuestros encantos. Quiero decir que he visto unas cuantas mujeres entre los supervivientes. No me mire de esa manera comisario, soy un hombre, y me he pasado la mayor parte del tiempo encerrado en el cuartel desde que todo esto comenzó. Y no se nos permite confraternizar con nuestras compañeras soldado en tiempos de guerra. Y tampoco es que sean muchas.

-Creía que el ejército se había liberalizado.

-Claro que sí, hombre. Cualquier mujer puede tratar de acceder al ejército pero no se lo van a poner fácil. Los mandos siguen creyendo que las mujeres deberían estar en casa cuidando de los niños, manteniendo limpio el hogar y cocinándoles. Además, por lo que he visto tampoco parecen haber muchas mujeres en la policía local.

El comisario se quedó en silencio. Él no era precisamente de los que pensaban que el sitio de las mujeres era el hogar, pero lo cierto es que tampoco había hecho demasiado para atraer al llamado sexo débil a alistarse en la policía. Y era algo que su mujer le recordaba constantemente.