Jornada 01 Destino final (15)


Vázquez negó con la cabeza. No es que no tuvieran razón los que estaban gritando y, si supieran la verdad, que Ibáñez tuvo en sus manos acabar con la nueva plaga antes de que se extendiera, la cosa se pondría realmente fea. Pero esos gritos sólo hacían que empeorar las cosas. Ya era complicado negociar con ese imbécil en condiciones normales pero si le seguían insultando de esa manera las cosas empeorarían considerablemente.

-Muy valientes les veo –gritó Ibáñez- Pero a ver quién es el bonito que me lo dice a la cara y no se oculta en la turba.

Alguien salió de entre un grupo de personas y se acercó a Ibáñez hasta quedarse a apenas un metro.

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