Jornada 02 Soviets (8)



-Pero parece que sí espera que lo hagan los zombis –respondió Vladimir señalando el fusil de asalto.

-Esos son todavía más estúpidos que los perros de la KGB, ni suben ni bajan ni corren ni saltan. Desde mi primo Pyotr que no he visto a nadie más inútil.

-¿Y los disparos entonces?

El soldado soviético suspiró.

-Estábamos entreteniéndonos un rato desde las torres. Una apuesta amistosa. Pero los jodidos muertos vivientes no están por la labor de colaborar. Cada vez que les metemos una bala en el ojo se caen redondos.

-¿Y cuál es el problema? –Preguntó Vladimir interesado.