Jornada 01 Una historia de amor (23)


15 de enero

Hola Eve,

Aunque no te lo creas, por esta parte del país también sabemos lo que son las chimeneas. Claro que es más extraño ver nieve por aquí como no sea en las montañas, pero el frío y la leña los tenemos, y el agua, aunque sea en forma de tornados y lluvias torrenciales; claro que, en esos casos, las chimeneas no sirven de mucho.

Pues no entiendo que la gente se quiera arriesgar de esa manera pero bueno, allá ellos.

Ahora que has mencionado de nuevo a tus abuelos he caído en que no sé qué fue de los míos. ¿Seguirán vivos? La verdad es que no tengo manera de saberlo, dado que en mi casa no hay fotos familiares y cualquiera le pregunta a mi padre. Sí, lo sé, no tendría que ser tan complicado:

-“Oye papá, ¿qué me puedes decir de mis abuelos?”

Pero ya me imagino la mirada de mi padre clavada en mí como si le hubiera insultado gravemente y deseara su muerte o algo así. ¿Por qué quieres saberlo? ¿Ya te has aburrido de mí? ¿Es que no te trato bien? ¿Qué te he hecho yo para que me trates de esa manera? Bueno, a lo mejor no sería tan melodramático pero cualquiera se pone a rebuscar por la casa fotos o cartas, o alguna prueba de que somos habitantes de este planeta y no extraterrestres. ¿Te lo imaginas?

-“En realidad soy del planeta Marte, su último habitante. Y tú eres el fruto de mi amor con una terrestre”.

Vale, demasiados cómics y libros de ciencia ficción.

Adiós.

Adam

.

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