Jornada 10. El final del principio (21)


-Tendré que ser rápido dado que el agua y los aparatos electrónicos no se llevan bien. Hace unos minutos con la puesta en marcha de este programa he contaminado las reservas de agua del portaviones. Todas. Y eso incluye el agua de la lucha contra incendios. Y he activado los aspersores a lo largo y ancho de todo el barco. De esta manera toda la tripulación está siendo bañada en líquido contaminado con el virus zombi que hará que todos acaben transformados y busquen cualquier cosa vida.

Mara miró alarmada al agua en la que estaba empapada.

-Por supuesto tú también acabaras contaminada y encerrada en un portaviones lleno de zombis. Así que, aunque por un milagro no te transformaras, estarías rodeada de miles de zombis sin posibilidad de escapar. Pero tranquila, que pase lo que pase esa tortura sólo durará minutos… hasta que los reactores nucleares se fisionen y provoquen una explosión nuclear que no sólo borrará la nave del mapa…sino el resto de la isla. Y tal vez también alguna de sus islas hermanas. No sé. No soy un experto y ya sabes que las explosiones nucleares y sus consecuencias son poco predecibles a priori. ¿No es excitante? O te transformas en zombi, o mueres a manos de zombis o en una explosión nuclear. La cuestión es que no vivirás lo suficiente para disfrutar de mi muerte.

Los monitores comenzaban a soltar chispas y a parpadear.