Jornada 9. La Ira de Dios (191)


Y ahora tocaba hablar de la biblioteca del Vaticano… siempre que aparecía alguna conspiración religiosa se acababa mencionando la dichosa biblioteca… la que él había visitado varias veces antes de ser expulsado miserablemente sin encontrar misteriosos textos. Pero claro, aquello no era precisamente un espacio pequeño y había una cantidad de textos que mantendrían a uno entretenido durante varias vidas… sin contar con los textos no traducidos.

-¿Y cómo explica… la violencia de los resucitados? –Preguntó Xavier tratando de calcular el nivel de fanatismo ante el que se enfrentaba.

-Es algo primario. Al igual que la necesidad de comer estando muertos. ¿No lo ve? Esos seres son naves vacías de alma pero que siguen recordando haber tenido una y tratando de recuperarla. Pero su función primaria es compartir su bendición con todo el mundo. Y nosotros debemos ayudarles.

Xavier se abstuvo de comentar lo que él hacía con esas naves vacías enviadas por Dios.

-Es cierto que este resurgimiento de los zombis parece… una señal; pero no estoy del todo convencido de que nuestra misión sea ayudarles a… salvar a los demás.

-Realmente no necesitan nuestra ayuda pero… nunca está de más estar del lado de los ganadores y del Señor.