Jornada 9. La Ira de Dios (110)


A medida que se acercaban al pueblo el ruido de los disparos se hizo más presente. Parecía que se estaba librando una batalla en toda regla por las calles. Iban por las afueras conduciendo lentamente por si aparecía algún muerto de repente… o algún vivo huyendo.

El coche frenó de repente cuando estaban casi a la altura de la mina ante la sorpresa de Xavier y de Joan que miraron alarmados delante sin ver motivo para ello.

-¿Cuál es el problema? –Preguntó alarmado Joan.

El conductor señaló hacia el lado derecho. Ahí vieron un numeroso grupo de zombis que iban hacia el pueblo. Pero lo que les llamó más la atención fue que estaban saliendo de la mina a oleadas.