Jornada 9. La Ira de Dios (60)


-Eso es lo que siempre me ha molestado –dijo Xavier- Esconderse detrás de Dios para todos lo que sucede.

-¿Acaso no es Dios el que decide nuestros destinos? –Preguntó algo sorprendido el prior.

-Dios nos dio libre albedrío –respondió Xavier- Y decir que él decide quién vive o muere, o que se caiga un avión, o que los muertos resucitan porque él lo ha querido es esconderse de la realidad. Estamos solos. Y Dios no ha tenido nada que ver con lo sucedido hoy con Miguel. Es como decir que los caminos del Señor son misteriosos. No lo son. Sólo que no queremos verlo. Necesitamos pensar que ese Ser Superior que nos creó interfiere con nuestras vidas constantemente.

El prior se puso en pie.

-¿Y qué me dice de los milagros? ¿Ahora dirá que se pueden explicar científicamente?

-¿Qué tiene que ver una cosa con la otra? –Preguntó a su vez Xavier- Ocasionalmente ocurren milagros, sí. Pero eso no significa que Dios esté detrás de todo lo que nos pasa. Tal vez los milagros sean el modo que tiene nuestro Señor de decirnos que si quisiera interferir lo haría a lo grande.

-¿Cómo la resurrección de los muertos? –Preguntó el prior que parecía estar comenzando a perder la paciencia.