Jornada 8. Gerald contra el mundo (54)


Caminaba por los pasillos del hotel pensativo. El rescate de Mara era prioritario. Si seguía viva, cosa que esperaba que no fuera así, estaría en manos de Doc y de sus experimentos. Debería recordar salvar una bala para la pobre Mara si se daba ese escenario, era lo mínimo que podía hacer por ella. Tal vez se pudieran solucionar dos problemas con ese rescate. Si capturaban a Doc le podrían interrogar, y saber si tenía algo que ver con las infecciones en los hoteles; y si era así cómo evitarlas. Pero capturarle era casi una utopía, estaba a bordo de un navío con bandera norteamericana rodeado de militares y marines que le protegerían. Debía ser sutil. Encontrar el modo de infiltrarse y capturarle… o tal vez no… Estaba claro que no podía entrar a disparo limpio. Eso alertaría a Doc y le permitiría escapar usando alguno de sus planes de fuga.

Desde la cristalera vio a sus sobrinos jugando en la piscina. Estaban acompañados por Sarah que no perdía detalle de lo que hacían o de si alguien sospechoso se acercaba a ellos. También vio que en una esquina estaba Jordi acompañado de otro miembro de la seguridad del hotel. Vigilante. Al parecer lo de la ex-amante no había colado del todo. Bueno, eso significaba que hacían bien su trabajo y no se fiaban de nadie. Ni siquiera del socio mayoritario del recinto en el que trabajaban.