Jornada 8. Gerald contra el mundo (47)


Carlos miró una última vez el grupo que dejaban atrás en la piscina.

-¿Tengo que preocuparme? –Preguntó centrando su atención en Gerald que iba sonriendo.

-No, no, no –le aseguró el informático mientras movía las manos- Una ex-amante deseosa de volver bajo mis sábanas.

-¿Y los armarios que la acompañan? –Preguntó Carlos- ¿Más ex-amantes?

-Sus hermanos –le aclaró Gerald- No les gustó que rompiéramos. Son sobreprotectores en extremo. Muy buenos chavales cuando no tienen a su hermana cerca la verdad.

-Así que una ex amante y sus hermanos que casualmente se hospedan en el mismo hotel –señaló Carlos sin creerse una palabra de lo que le estaban contando.

-Casualidades de la vida –le aseguró Gerald- ¿Nunca has tenido problemas con tus ex?

-La verdad es que no –dijo Carlos pensativo- Entonces no tengo que someter a vigilancia a esa gente ni preocuparme por su salud.

-No, todo está arreglado. Hemos llegado a una especie de acuerdo –le respondió Gerald- Aprovecharemos que estamos aquí encerrados indefinidamente para hablar de nuestra ruptura y le haré ver que no fue culpa de nadie… y esas cosas.