Jornada 7. De policías y militares (87)


Pocos minutos después los supervivientes comenzaban a salir ordenadamente pero tan rápido como podían. A medida que los iban sacando los iban llevando hacia unos camiones que habían subido hasta el castillo.

La operación tuvo su momento inesperado cuando un par de los zombis de repente saltaron desde el foso y se asieron con sus brazos hasta la pasarela. Afortunadamente para todos los soldados no dudaron en lo que hacer y les volaron la cabeza rápidamente. Algunos restos salpicaron a los supervivientes que estaban pasando por la pasarela en ese momento pero ninguno se quejó.

El último en salir fue el comisario que saludó efusivamente a Vázquez cuando le identificó.

-¿No tendrá un cigarrillo? –Preguntó el comisario- Se me acabaron hace rato y por lo visto los militares no consideraron vital dejar un par de cajetillas almacenadas.

Vázquez sonrió mientras buscaba de nuevo con la mirada a Escobar. Esta vez lo encontró mientras ayudaba a uno de los civiles a subirse a un camión.

-Oye Escobar, pásame la cajetilla, que el pobre comisario se ha quedado sin cigarrillos.

Escobar se le quedó mirando durante unos segundos dudando. Finalmente cogió la cajetilla de su bolsillo superior y se la pasó a Vázquez de mala gana.

-Deja alguno para mí –le dijo a modo de advertencia.

-Se hará lo que se pueda –dijo Vázquez mientras se alejaba sacando dos cigarrillos del interior y encendiendo uno para él.

Le pasó el otro al comisario que lo cogió mientras se lo agradecía.

-Comisario, tenemos que hablar –dijo Vázquez mientras lo apartaba de los demás supervivientes y se lo llevaba a una zona donde nadie más les pudiera escuchar.