Jornada 7. De policías y militares (81)


Pensó qué hacer a continuación. Era obvio que si quitaban los cadáveres tendrían el peligro de que alguno de ellos no estuviera del todo muerto y les diera un disgusto. Y además estaba el problema de que al quitarlos el resto de sus compañeros de no-muertos saldrían a por ellos y les complicaría la vida de nuevo. Y vuelta a empezar y de nuevo se retrasarían.

Había que buscar otro modo de rescatar a la gente que quedaba en la Torre del Homenaje. Tal vez con cuerdas y haciéndoles bajar. Pero ¿tendrían cuerdas? ¿podrían los supervivientes bajar? Si es que a veces tendría que aprender a no ser tan imbécil. Que luego se encontraba con ese tipo de marrones que tendrían que resolver los mandos y no él. Que no le pagaban lo suficiente para pensar.

Se giró buscando con la mirada a Escobar que estaba hablando con varios soldados mientras bebían y recuperaban fuerzas. Tal vez él tendría alguna idea sobre cómo rescatar a los supervivientes.

-Hey, Escobar, ¿por qué no llamas a Ibáñez para que nos solucione esto? –Dijo finalmente a modo de saludo y de petición de ayuda- A lo mejor tiene una buena idea por una vez en su vida.

-¿Y por qué no preguntas a los supervivientes? –Sugirió Escobar- Son sus vidas las que están en juego, y eso suele ayudar mucho en este tipo de soluciones.

Vázquez suspiró mientras cogía el comunicador de la radio.