Jornada 7. De policías y militares (79)


Vázquez iba con el primer grupo que entró por la puerta principal del castillo atravesando el puente que colgaba y permitía el acceso. En el foso había una gran cantidad de zombis, miró arriba y vio como caían desde lo alto de la muralla tratando de alcanzar la torre con los supervivientes. Otro grupo se encargaría de esos zombis que por ahora eran inofensivos dado que no podían salir del foso.

El patio era peor. Apenas se podía caminar sin tropezar con algún cadáver, nada más entrar había restos de lo que parecían ser hábitos de sacerdote. Seguramente habrían tratado de impedir la entrada de los zombis con la palabra de Dios… sin éxito. Lo que le llamaba la atención a Vázquez era que apenas había uniformes entre los muertos. Parecía que sólo había zombis de civiles… ¿Qué habría pasado en el castillo realmente? Seguramente nunca se sabría.

Los soldados entraron en el castillo formando una cuña y disparando a todo lo que se moviera tratando de que los disparos fueran mortales en su primer intento y de que su enemigo no se acercara a ellos. A distancia los zombis no representaban un peligro, pero gracias a su número superior y que no tenían miedo a morir podían reducir esa distancia hasta el cuerpo a cuerpo donde eran mortales.