Jornada 7. De policías y militares (75)


-Joder, ya era hora –dijo mientras disfrutaba de la primera calada- Y antes de que digas nada, no, no hay peligro alguno ahora que no tenemos enormes pájaros de metal meando desde el cielo.

Escobar negó con la cabeza.

-Ese vicio tuyo te traerá un disgusto un día de estos –le señaló Escobar negando con la cabeza.

En ese momento un zombi salió de un portal cercano y comenzó a dirigirse hacía Vázquez que le vio y puso cara de disgusto.

-Joder, Escobar, ya podrías estarte calladito –le recriminó mientras miraba a su alrededor- ¿Quiere alguien encargarse de ese bicho por favor que yo tengo las manos ocupadas?

Un soldado de un humvee cercano salió y con cierta tranquilidad apuntó su fusil y disparó a la pierna del zombi casi arrancándosela haciendo que se cayera al suelo.

-Joder –dijo Vázquez sacando su pistola y dirigiéndose hacia el zombi- A la cabeza, para matarles hay que darles en la cabeza. Que con el careto que tenía no podía estar vivo.

Cuando llegó a su altura disparó a la cabeza del zombi sin miramientos.

-Y ahora listillo coge a tus compañeros y revisad los portales cercanos para que nadie me interrumpa más.

Los compañeros del soldado salieron y casi todos le golpearon en la cabeza agradeciéndole la misión para la que les había convertido en voluntarios.