Jornada 05. Cabalgata de muertos II (8)


Carlos miró de nuevo la pantalla. Eso no podía estar ocurriendo. Pero en la pantalla no aparecía nada. Sólo el mapa de la ciudad. Se levantó sin decir palabra y salió de su despacho directo a la central de seguridad que estaba a dos pasos de su despacho.

-¿Dónde están los equipos? –Preguntó Carlos con la voz calmada pero firme.

-Han desaparecido de repente de la pantalla –dijo una de las operadoras-. Un segundo estaban ahí y al siguiente… no estaban.

-¿Comunicaciones? –Siguió interrogando Carlos que pasaba de una operadora a otra.

-Hemos perdido contacto con todos los equipos en el exterior –respondió otra de las operadoras-. Esto es imposible. Tenemos sistemas para que esto no ocurra.

Carlos respiró hondo.

-No es imposible. Está ocurriendo. ¿Funcionan las comunicaciones con los equipos del hotel? –Preguntó Carlos esperando que la respuesta fuera afirmativa.

-Todos los equipos indican condición verde, sin problemas –informó una de las operadoras-. Las comunicaciones funcionan sin problemas dentro del hotel.

-Probad con los teléfonos móviles de los jefes de escolta –señaló Carlos-. E informad que pasamos a nivel 3 de seguridad.

Carlos había diseñado cinco niveles de seguridad interna. El nivel 5 era el ideal, un mundo sin zombis ni criminales. Nunca lo habían usado. El nivel 4 era el de amenaza potencial zombi, era el habitual. El nivel 3 indicaba que todo el personal de seguridad debía ir armado y estar localizable incluso cuando iban al baño; asimismo se ponían guardias en las entradas del hotel vigilando la gente que entraba y salía. Hasta ahora sólo habían tenido que pasar al nivel 3 en simulacros y en un par de ocasiones en las que se había localizado zombis cerca del hotel.

Las operadoras negaron con la cabeza. No podían contactar con los equipos por los teléfonos móviles, ni por las radios… esto no podía estar ocurriendo, pero estaba ocurriendo, además, ¿cómo podía ser que todos los sistemas fallaran a la vez? ¿Radios? Podían fallar, defecto de equipo; ¿teléfonos? Podían fallar, mala cobertura, batería baja… ¿GPS? Era muy complicado que fallara, pero se podía dar el caso, ¿pero todo a la vez? Eso no podía ocurrir. Las probabilidades eran de… ¡CERO! Y sin embargo, estaba pasando.

-Que venga alguien de mantenimiento y revise los equipos –ordenó Carlos, aunque tenía la sospecha que eso no resolvería nada-. Y quiero ideas. ¿Qué puede ocasionar que todos los sistemas fallen a la vez?

Una onda electromagnética –señaló una de las operadoras-. Como las que se forman con las explosiones nucleares. A lo mejor algún loco ha hecho estallar una bomba sucia en medio de la cabalgata.

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