Jornada 05. Cabalgata de muertos II (4).


Los militares se habían puesto manos a la obra y habían comenzado a disparar a los zombis que caían por docenas ante la certera puntería de los soldados. Los tanques al parecer estaban en reserva por si las cosas se salían de madre comenzar a aplastar zombis. Aunque seguramente no usarían esa táctica por lo repulsiva que era… y por lo difícil que sería limpiar luego los restos. Seguro que los defensores de las no-personas se quejarían del trato y del olor y de lo traumático que sería para los más pequeños y… Gerald negó con la cabeza, demasiadas negaciones en un día que tenía que ser alegre. Suspiró aliviado dado que parecía que el ejército lo tenía todo controlado.

Quiso dejarse llevar por la emoción del momento, sus sobrinos disfrutando de los Reyes Magos, recogiendo caramelos a puñados ¿es que los chavales no sabían que su tío era millonario? Seguramente les daba igual, para ellos eran caramelos de los Reyes Magos, y de los pajes, y de todas esas personas que les acompañaban que seguro que eran importantes… por acompañarles. Tal vez la nueva generación saldría mejor que la actual. Pero de alguna manera lo dudaba, seguirían cometiendo los mismos errores o mayores, los pecados del padre lo llamaban. Pero los zombis le impedían disfrutar del espectáculo, había vivido la plaga, de principio a fin, y había visto las consecuencias de lo que habían hecho aquellas horribles criaturas, países desaparecidos, familias rotas, refugiados que eran repudiados… Asia prácticamente inhabitable gracias a los soviéticos y sus bombas de neutrones, y dos países de los que nadie sabía nada, Inglaterra y Japón. Era curioso como no había información en la red al respecto de lo que había pasado en esos países. No es que la información estuviera clasificada, es que simplemente no estaba. ¿Cómo podía ser que en la era digital no hubiera información en los ordenadores sobre esos dos países? Había tratado por todos los medios, deformación profesional, de averiguar qué había pasado durante la plaga o después. Pero no había habido manera. Era algo irreal. Los satélites no tenían imágenes de Japón y las que podrían haber de la isla bretona parecían desaparecer en cuanto se tomaban.

Miró de nuevo su pantalla. Algo extraño estaba pasando. Los militares… parecían estar retirándose. No podía ser. Seguramente estaban buscando una mejor posición para luchar de manera que los cadáveres no se amontonaran. Sí, eso sería. No, algo estaba pasando. Los soldados se estaban subiendo a los camiones y a los humveess… y los tanques les estaban cubriendo ¿la retirada? No podía estar ocurriendo eso, no podía ser que los militares huyeran. Les habían estado conteniendo, tenían la situación bajo control. ¡Estaban entrenados para eso! Pero sin embargo las imágenes no engañaban, los militares se iban dejando a la población a la merced de una horda incontrolada de zombis.

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1 comentario

  1. Se nota que este tío es un superviviente. Se salvará!


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