Jornada 10. El final del principio II (XIII)


El general se maldijo por haber cometido otra vez el mismo error. Su pensamiento militar le había traicionado. Estaba acostumbrado a combatir contra seres humanos, y por lo tanto no había previsto que volviera a pasar lo mismo que la primera vez que se enfrentó contra esas malditas criaturas. Sus cadáveres apilándose delante de la verja hasta formar una rampa por la que los demás podían pasar había vuelto a permitir que los soldados y el resto de refugiados estuvieran al alcance de los no-muertos.

Los primeros zombies habían comenzado a caer desde lo alto del cúmulo de no-muertos como si fueran lemmings. De una forma casi cómica continuaban avanzando a pesar de tener sólo aire sosteniéndoles, cayendo por efecto de la gravedad al suelo y luego tratando de levantarse. Pero no había nada gracioso o divertido en aquella situación.

-Retirada –ordenó el general viendo que no tenía sentido estar plantados ahí disparando ahora que los zombies habían traspasado la verja y los podían superar en cualquier momento-. Quiero que los jeeps formen una línea de defensa a 100 metros de la verja. Los usaremos para cubrirnos y seguir disparando.

Mientras los primeros zombies caían ante los disparos de las escopetas de los soldados que cubrían la retirada de sus compañeros, los jeeps que hasta ese momento habían estado aparcados al otro lado de la base se fueron acercando rápidamente hasta formar una barrera.

Los soldados a medida que llegaban a la altura de los jeeps se situaban detrás de los mismos. Mientras, el general se subía a uno de los jeeps y empuñaba una de las ametralladoras de gran calibre que tenían montadas.

Los zombies que iban saltando la valla fueron en aumento y los soldados con las escopetas fueron retrocediendo paso a paso mientras descargaban sus mortales perdigones en el torso y la cabeza de los invasores. Pero llegó un momento en el que por cada zombie que caía cinco le reemplazaban. El camino hasta los jeeps estaba sembrados de los cartuchos de las escopetas que se habían unido a los casquillos de los proyectiles disparados antes por los otros soldados.

Las ametralladoras de los tejados cercanos comenzaron a disparar sobre los zombies con menos acierto que el resto de armas. La distancia era mayor y las ametralladoras no eran precisamente armas de precisión, más bien de destrucción, algo que contra cualquier enemigo vivo serviría pero que los zombies apenas notaban salvo que las balas les destrozaran las piernas o la cabeza.

El general ordenó a los soldados con los morteros seguir disparando.

La idea era tratar de conseguir que los menos zombies posibles llegaran a la pila de cadáveres que les permitiría entrar en la base. Pero todo parecía inútil. Los zombies parecían querer quedarse en la base militar.

Anuncios

4 comentarios

  1. Emocionante…pero una base militar a parte de jeeps tiene excavadoras, entre informáticos, ingenieros,generales,médicos , soldados amnesicos, curas exterminadores , y psicópatas a nadie se le ocurre que una valla metálica es poca cosa para detener una orda de zombies!!! , aunque se que es poco emocionante para la historia un perímetro excavado con una vulgar retro crea una fortificación mucho mejor que una valla metalica, llenarla de agua ya es inverosimil , y colocar varias zanjas en paralelo una utopía !!! . Además no hay un único método de lanzar un proyectil a gran velocidad, con un compresor de aire comprimido ( los que hay en cualquier taller, i en la super base militar seguro que hay) se puede disparar infinidad de proyectiles de cualquier tipo, piedras, guijarros,cojinetes,cubitos de hielo.

    Bueno, gracias por la historia, pero me tiene frito que no se recurra a algo más.

    • La verdad es que lo del foso es algo que se pensó editorialmente, pero se supuso que no habría tiempo material entre el aviso del ataque y su llegada para realizarlo, además está el problema que pasaría lo mismo que con las vallas, simplemente cuando hubieran los suficientes zombies caidos pasarían por encima como si nada, y repetir dos veces la misma escena también resultaba un poco cargante… y por si sirve de algo pensamos en rellenar el foso de acido pero los cuerpo no se descompondrían lo suficientemente rápido…

      • Gracias por responder!!

        Así que si caen en cascada los obstaculos que ponemos al “tsunami” de zombies, solo nos queda una heroica línea defensiva…. o salir por patas.

        Desde mi punto de vista trataria a los zombies de un modo industrial, maquinaria pesada, trituradoras, hornos ( que a su vez generan electricidad), todo a distancia con uso de plataformas elevadas y maquinaria, diseñar un sistema de atracción de los zombies allá donde queramos que vayan, obligarles a realizar un recorrido largo que se va estrechando hasta llegar a una cinta transportadora y Zas ! .

        Bueno de la crisis no saldremos, pero habremos eliminado un monton de zombies!!!!

        Saludos y gracias por la novela por entregas.

      • Todo eso se irá descubriendo tranquilo 🙂 (La forma de acabar con los zombies en masa)
        Por otra parte, la pobre base no contaba con maquinaria pesada, además de haber otro problema, y es que el ruido atrae a los bichos esos, por lo que dado que se trataba de no llamar la atención se optó, por ejemplo, por no tener los tanques en la base, dado que hacen un ruido bestial, y usar los jeeps sólo en casos de emergencia mientras el ingeniero los modificaba para hacerlos más silenciosos (que si no recuerdo mal está explicado por alguno de los primeros turnos… ya hace tanto de eso 🙂 )


Comments RSS TrackBack Identifier URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s